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En 1974, fuimos invitados a colaborar con la Arquidiócesis de Los Ángeles, en California, EE.UU., donde hemos atendido las necesidades espirituales de parroquias que se distinguen por la diversidad étnica de sus congregaciones, compuestas por angloamericanos, coreanos y latinos, entre otros.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:
Es un gusto contar con su visita al sitio web de los Misioneros de Guadalupe en Estados Unidos.
Los Misioneros de Guadalupe hemos estado presentes en la Arquidiócesis de Los Ángeles desde enero de 1974, pero fue en 2021 cuando se decidió elevar a rango de “Misión de los Estados Unidos de América” nuestra presencia y labor pastoral en este país.
Estos más de cincuenta años en este país, nos han enseñado que Estados Unidos es tierra de Misión, pues en los últimos años la Unión Americana ha promovido y favorecido una cultura secular que ya se ha esparcido por todo el mundo. En esta cultura, se niega la existencia de Dios y se ataca de manera abierta la cultura cristiana. En todo el país, son cada día más las leyes aprobadas que fomentan la cultura de la muerte o van en contra del concepto de la familia tradicional.
La Buena Nueva de Jesucristo, es Camino, Verdad y Vida, y como tal la anunciamos y la hacemos vida en nuestro diario caminar, porque esta es la Misión de la Iglesia, o sea, es la Misión de cada uno de los bautizados en Cristo.
Muchos son los retos que la Misión de la Iglesia enfrenta en el contexto multicultural, multi racial y multi ideológico de la sociedad Estadounidense. Aparte del primer anuncio del Evangelio, también tenemos que poner atención a la re-evangelización de los ya bautizados, además es muy importante la formación de agentes de evangelización.
La realidad de que la gran mayoría de los habitantes de este país son migrantes o, en su caso, primera, segunda o tercera generación de migrantes, y cómo al no aceptar esa realidad, se da una persecución por motivo de color de piel, idioma o estatus social, que claramente, son actitudes anti cristianas.
Estas son algunas de las características más desafiantes de la sociedad de los Estados Unidos y que orientan nuestro apostolado.
Aquí en los Estados Unidos—particularmente en California—servimos en estrecha comunión con la Arquidiócesis de Los Ángeles, trabajando juntos para llevar el amor, la esperanza y la misericordia de Cristo al Pueblo de Dios. Animados por la gracia del Espíritu Santo, nuestros sacerdotes acompañan tres comunidades parroquiales donde la fe se celebra y se vive de manera vibrante.
A nivel mundial, fieles a nuestro llamado de ir “a donde más se nos necesita,” estamos presentes en:
ASIA: – Japón – Corea del Sur– Hong Kong – Indonesia.
ÁFRICA: – Kenia – Angola – Mozambique – Túnez.
AMÉRICA: – México – Cuba – Guatemala – El Amazonas.
Gracias por dedicar un momento para conocer nuestra misión y nuestro ministerio. Que este sitio web sea el medio por el cual formemos y afiancemos los lazos de familia misionera en la alegría del Evangelio.
Ruego a Nuestra Señora de Guadalupe que interceda por ustedes y sus seres queridos, y que su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, los bendiga abundantemente.
Con gratitud y oración,P.Salvador Rojas Vega, MG
Director de la Misión en Estados Unidos
Guadalupe Missioners
Explore momentos de nuestras parroquias, misiones y eventos comunitarios. Vea cómo se vive, celebra y comparte la fe a través del trabajo de los Misioneros de Guadalupe.
Descubra dónde servimos en todo el mundo y cómo nuestros misioneros llevan el Evangelio, el cuidado pastoral y la formación a las comunidades más necesitadas.
Lea las actualizaciones destacadas, reflexiones y noticias sobre la misión de ALMAS. Manténgase al tanto de nuestra labor espiritual, esfuerzos de alcance y próximas iniciativas.
¡Visita nuestro stand de Guadalupe Missioners!
Misa – 3:00 p. m.
Recepción – 4:30 p. m.
Iglesia Católica Santa María Magdalena
1241 S. Corning St.
Los Ángeles, CA 90035
St. Francis Xavier Catholic Church
4245 Acacia Avenue
Pico Rivera, CA 90660
Para más información, llame al: (323) 937-2780
Como Padrino o Madrina, camina junto a nuestros misioneros en espíritu, ayudando a llevar el Evangelio a quienes anhelan a Cristo en los lugares donde más se necesita esperanza. A través de sus oraciones y apoyo, usted se convierte en parte de una misión viva que llega a corazones en todo el mundo.
Estamos profundamente agradecidos por su generoso apoyo, que sostiene la formación de nuestros misioneros y fortalece a nuestros sacerdotes en su labor de proclamar el Evangelio.
Gracias por abrir su corazón a esta misión. Que nuestro Señor los bendiga abundantemente, y que Nuestra Señora de Guadalupe los proteja amorosamente a usted y a su familia siempre.
Su generosidad nos ayuda a continuar nuestra misión de atender las necesidades espirituales y físicas de nuestra parroquia y de la comunidad en general. Gracias por apoyar nuestros ministerios.
Todas las donaciones son deducibles de impuestos y se procesan de forma segura.
Pastor – Padre Alejandro Méndez, MG
Pastor Asociado – Padre Enrique Hernández, MG
Pastor Asociado – Padre Jerry A. Gutiérrez
Administradora de Oficina – Nelly Laura Calderón
Pastor – Padre Carlos May Correa, MG
Pastor Asociado – Padre Jorge Cruz, MG
Pastor Asociado – Padre Rubén Jesús Reyes Hernández
Administradora de Oficina – Elena Hernández
Administrador – Padre Víctor Zavala, MG
Pastor Asociado – Padre Gunther Alejandro Weigend Hernández, MG
Administrador Asociado – Rev. Diácono Sergio Pérez
Gerente de Oficina – Fabiola García



















JAPÓN: Japón es el país donde llevamos a cabo nuestro primer servicio misionero (1956); nos dio el reto de hacernos uno con nuestros hermanos y hermanas japoneses, adaptándonos a su cultura y tradiciones, aprendiendo el idioma, para poder comunicar el Evangelio del Señor. Hoy, Japón es un país económicamente desarrollado, culto y educado, pero la gran mayoría de sus habitantes aún no conocen al “Dios verdadero, en quien vivimos.”
COREA DEL SUR: Corea fue nuestra segunda misión (1962). Llegamos justo después de que terminara la guerra que devastó ese país. Desde el principio, el pueblo coreano mostró apertura para recibir la palabra de Dios y gratitud por recibirla; esta situación ayudó al pueblo a estar espiritualmente preparado para encontrarse con Dios. Hoy, gracias a Dios, Corea está experimentando un buen número de vocaciones sacerdotales y religiosas.
HONG KONG: (1975) Desde nuestra llegada a esta hermosa tierra, nuestro sueño ha sido evangelizar la China continental, el país más poblado del mundo, del cual Hong Kong forma parte. Nos alegramos de estos más de 50 años de trabajo misionero en este “puerto fragante.”
INDONESIA: El 7 de octubre de 2023, los Misioneros de Guadalupe, respondiendo al llamado de ser una Iglesia que se acerca, se aventuraron por primera vez en el mundo musulmán, fundando la Misión de Indonesia, donde llevamos nuestra fe y testimonio de la mano de Santa María de Guadalupe.
KENIA: En 1965, llegaron los primeros Misioneros de Guadalupe a este país africano. Actualmente, nuestros sacerdotes están presentes en esta nación, acompañados por misioneros laicos quienes, además de compartir su fe, también comparten su profesión en favor de las comunidades kenianas.
ANGOLA: Comenzamos esta misión en enero de 1981, en medio de una guerra que desangró al país: inseguridad, hambre, sufrimiento del pueblo y de la Iglesia, con muchos sacerdotes, religiosos y catequistas asesinados, pero con una gran sed de Dios. Hoy la guerra ha terminado. La semilla ha dado fruto: los Misioneros de Guadalupe formaron a más de 100 sacerdotes en el seminario, algunos de los cuales son ahora obispos. Oremos al Señor por todos ellos. Que ellos a su vez sean Los Misioneros del Padre.
MOZAMBIQUE: (2000). Al igual que Angola, Mozambique sufrió el dolor de la guerra. Hoy tiene grandes necesidades en términos de economía, salud, educación y atención espiritual. Este ha sido un enorme desafío. Desde nuestros inicios, los Misioneros de Guadalupe han trabajado con alegría y esperanza para que pronto se logre la estabilidad sociopolítica y una Iglesia dispuesta a presentar el Rostro de Cristo a todos sus hijos resurja cada vez más.
TÚNEZ: El 12 de diciembre de 2023, los Misioneros de Guadalupe asumieron el reto de llevar y compartir el Evangelio de la Vida en el mundo musulmán, fundando la Misión de Túnez, guiados siempre por nuestra estrella de evangelización, Santa María de Guadalupe.
PERÚ: Nuestra primera misión en América Latina, nacida de una solicitud urgente de sus obispos ante una grave escasez de sacerdotes. Continuamos colaborando con esta Iglesia hermana, cuna de San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima.
BRASIL: País de Nuestra Señora de Aparecida. Un país que sufre marcadas diferencias económicas y sociales, necesitado de la presencia de Cristo Redentor incluso en las zonas más remotas de la selva amazónica. Allí estamos, los Misioneros de Guadalupe, sirviendo a nuestros hermanos y hermanas brasileños y proclamando a Jesús Salvador.
GUATEMALA: Nuestra Misión en Guatemala ha sido un rostro especial de los Misioneros de Guadalupe en América. Estamos presentes únicamente a través de los Asociados Misioneros Laicos. Apoyamos a la Iglesia local, particularmente en las zonas rurales.
CUBA: (1995) Conocida como “la Perla del Caribe.” Acompañamos, proclamamos y servimos con dedicación a nuestros hermanos y hermanas cubanos, quienes durante muchos años han vivido con gran fe y necesitados de atención sacerdotal, en medio de difíciles circunstancias sociopolíticas. Oremos a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre por nuestros hermanos cubanos y por nuestros Misioneros de Guadalupe en esa hermosa isla.
ESTADOS UNIDOS: En este país, nuestro servicio misionero consiste en ayudar a las personas a conocer y vivir su fe en Cristo, particularmente a nuestros hermanos y hermanas hispanos. Estados Unidos de América: “Tierra de oportunidades,” pero muy pobre espiritualmente.
EL VATICANO: El Papa Pío XII sugirió al Obispo Alonso Escalante, primer Superior General, que a nuestro Instituto Misionero se le diera el nombre de Misioneros de Guadalupe, en honor a la Santísima Virgen de Guadalupe, Patrona de México y de toda América.
MÉXICO: En 1949, como resultado de un congreso misionero en México, los obispos de ese país decidieron fundar un instituto misionero para proclamar el Evangelio a quienes no lo conocen. El nombre oficial de nuestro instituto es: Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras. La generosidad de ustedes, nuestros patrocinadores, es el fundamento para la formación de nuestros seminaristas y para el servicio de nuestros sacerdotes en las misiones.
Nos encomendamos a Ella y le pedimos que proteja a nuestros Pueblos de la violencia y la destrucción de nuestros valores.
Que ella los proteja a todos ustedes, nuestros Patrocinadores y sus familias, con su manto; fortalezca nuestra fe y nos ayude a comprender que ella siempre está con nosotros, pues dijo:
“¿No estoy yo aquí, yo que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿De qué tienes miedo?”

Extracto del discurso del Papa León XIV con ocasión del Día Mundial de la Alimentación, Roma, 16 de octubre de 2025.
Es preciso, y sumamente triste, mencionar que, a pesar de los avances tecnológicos, científicos y productivos, 673 millones de personas en el mundo se van a la cama sin comer. Y otros 2,300 millones no pueden permitirse una alimentación adecuada desde el punto de vista nutricional. Quizás el dato más conmovedor sea el de los niños que sufren la malnutrición, con las consecuentes enfermedades y el retraso en el crecimiento motor y cognitivo.
En un tiempo en el que la ciencia ha alargado la esperanza de vida, la tecnología ha acercado continentes y el conocimiento ha abierto horizontes antes inimaginables, permitir que millones de seres humanos vivan –y mueran– golpeados por el hambre es un fracaso colectivo, un extravío ético, una culpa histórica.
Que Dios renueve en cada uno de nosotros esa esperanza que no defrauda (cf. Rm 5, 5). Los desafíos que tenemos por delante son inmensos, pero también lo son nuestro potencial y las posibles vías de acción. El hambre tiene muchos nombres y pesa sobre toda la familia humana. Toda persona humana tiene hambre no solo de pan, sino también de todo lo que le permita madurar y crecer hacia la felicidad para la que todos hemos sido creados.
— León PP. XIV
P. Rodolfo Rafael Sánchez Díaz, MG
La intención del Papa León XIV en este contexto está profundamente arraigada en la dignidad humana. La alimentación no es solo un derecho básico, sino una necesidad fundamental para que cada persona pueda desarrollar su potencial integralmente.
El Papa resalta que el acceso a la comida no debe depender de la condición económica, social o geográfica de las personas, sino que debe ser un compromiso colectivo para asegurar que todos tengan lo necesario para vivir dignamente.
Este enfoque va más allá de la simple distribución de alimentos; implica también la promoción de un desarrollo humano integral, donde las personas no solo sobrevivan, sino que puedan crecer en todas sus capacidades: físicas, intelectuales y espirituales.
En este sentido, el Papa aboga por un mundo en donde la solidaridad y la justicia social guíen las políticas y acciones internacionales.
Oremos para que cada uno, desde los grandes productores hasta los pequeños consumidores, se comprometa para evitar el desperdicio de alimentos y que todos tengan acceso a una alimentación de calidad.

P. Miguel Ángel Varela Chávez, MG
“Peregrinos de la Esperanza” — el tema del Año Santo que acabamos de celebrar — ha sido de un especial significado para mí, que trabajo en la Misión de Japón, en donde las conversiones son muy pocas y más parece que vamos a desaparecer envejeciendo con el paso de los años antes de que se vea florecer la semilla sembrada por tantos misioneros.
En mi experiencia como misionero en este país, he podido comprobar lo que es la espera paciente. La esperanza de confiar en que el brote de la semilla que ha salido podrá desarrollarse.
Los más de 200 años de persecución que ocurrieron después del siglo de oro de la primera evangelización de Japón, de 1549 a 1650, marcaron fuertemente a las comunidades de cristianos que apenas se habían asentado, pues enfrentaron, posteriormente, la persecución y el martirio. Creyentes que tuvieron que huir de la tierra que los vio nacer para vivir desterrados y escondidos, trabajando en tierras extrañas y sufriendo las penurias de ser prófugos en su propia patria, sufrir con el estigma de subsistir como traidores y convertirse en gente ajena a su propio pueblo.
La Diócesis de Sendai, en la región del noreste de Japón, fue uno de los grandes escenarios de martirio y escarnio para muchos de estos fieles, que proviniendo del sur del país para huir de la persecución, encontraron también la muerte o la ignominia en estas regiones.
A pesar del rechazo que se ha tenido hacia la fe de la Iglesia católica, y aun cuando se trata de una minoría por el número de creyentes, su presencia ha sido de gran importancia en la historia de Japón, tanto en el proceso histórico de entrar en contacto con el mundo occidental, como a nivel de su desarrollo económico y cultural. La experiencia del encuentro con los misioneros ha jugado un papel muy importante en la conformación del actual Estado japonés, abierto a la modernidad, que ya no se reconoce a sí mismo ni tiene ese choque histórico que le permitió crecer y llegar a ser lo que es actualmente. El encuentro con el cristianismo ha infundido una nueva manera de pensar, ha sido el injerto de una vida renovada en el mismo corazón de la cultura del pueblo.
Para mí, la evangelización en este país ha tenido que asumir un carácter peculiar de encuentro y acompañamiento, en donde, además de ser una primera evangelización, es también fuente de esperanza para los cristianos más antiguos, aquellos que se esforzaron tanto para mantener viva la semilla de la fe, un germen que aparentemente no ha podido crecer, pero que no se ha extinguido.
“El encuentro con el cristianismo ha infundido una nueva manera de pensar; ha sido el injerto de una vida renovada en el mismo corazón de la cultura del pueblo.”
Muchos han sido los sufrimientos que han padecido los “cristianos escondidos” quienes, junto con los mártires, se han esforzado para que esta luz, que ya es parte de la cultura y la historia del pueblo, siga brillando como resplandor de esperanza en el crecimiento de la sociedad actual.
El contacto con esta realidad ha creado un vínculo que nos mantiene unidos y me hace tener con ellos una sola alma y un solo corazón en nuestro caminar con gozo hacia el encuentro del Señor.

¡Felicidades Mamá, Misioneros de Guadalupe!
Queridos Padrinos y Madrinas,
celebramos con gratitud y amor el don precioso de la maternidad.
Pidamos a Dios y a la Virgen María les conceda el premio de la eterna felicidad; honramos a aquellas que gozan ya de la presencia del Señor.